Reseña de libros XI: El rostro en el laúd, de M.A. Álvarez

Reseña de libros XI: El rostro en el laúd, de M.A. Álvarez

¡Hola a todos! Hoy quiero hablaros de otro libro que me he leído gracias a varias iniciativas en las que participo llamadas lecturas cruzadas. Para los que no sepáis de qué se trata, voy a explicaros un poco en qué consisten. Básicamente, se trata de que varios autores se leen sus respectivas novelas, y luego las reseñan en amazon, goodreads y, si tienen una web o blog, suben una entrada hablando de la novela. A mí me parecen maneras muy interesantes y divertidas de conocer a nuevos autores, y de promocionarnos entre nosotros, los autores noveles, que tan difícil tenemos el llegar al mayor número de autores posibles. Desde hace un tiempo, la mayor parte de libros que leo son de autores noveles, como yo, para no encerrarme en un bucle en el que las novelas “editadas” tienen mayor importancia que las de autores autopublicados, pues no podemos competir contra las grandes editoriales y su poder de difusión. Es triste saber que muchas novelas increíbles y que abren portales a otros mundos, queden relegadas por aquellas que son editadas en editoriales de “prestigio”, cuando muchas de ellas no valen ni la mitad que las autopublicadas. Bueno, este tema me enciende mucho, así que vamos a pasar a hablar de la novela en cuestión, “El rostro en el laúd”.

Al principio no sabía lo que me encontraría entre sus páginas, pues no se le enfoca en ningún género en concreto, y después de leérmelo, yo lo encuadro en la categoría de terror-suspense.

La historia se narra desde tres puntos de vista: Julia, una historiadora que en la novela se dedica a confeccionar un documental dedicado a la edad media. Luis, el hermano de Julia, y que por una serie de circunstancias se traslada a vivir con ella durante la novela, y el juglar, que por evitar spoilers no hablaré muy tendidamente de él, pues es una de las partes que más me gustan de la novela. Ya os he comentado que los saltos en el tiempo en las novelas me chiflan, ¿no? Sí, en anteriores reseñas lo he dicho más de una vez. Pues ésta es una de ellas, ya que la historia del juglar se desarrolla en el siglo XVI, mientras que la mayor parte de la trama sucede medio milenio después.

La autora entrelaza las tramas de manera magistral dejando un entretejido rodeando al personaje más importante de la novela: el laúd y su “maldición”, por decirlo de alguna manera. A mediados de la nivela, y gracias a la presencia del laúd, empiezan a suceder desgracias que poco a poco los personajes atribuyen al instrumento y que en el transcurso de la novela tendrán que desvelar todos los misterios correspondientes al objeto.

El libro tiene tanto sus dosis de miedo, suspense y situaciones muy comunes, lo que hace de esta novela una mezcolanza de géneros que la hacen única.

Es el personaje que más me ha gustado, el papel que acomete el laúd, y que se convierte en el epicentro de la historia, dando una imagen de personaje parcialmente inanimado como un ente más de la novela que toma su propia esencia y que se forma como un personaje más.

No obstante, el final me ha dejado… un poco en ascuas, por así decirlo. A mí, personalmente, no me ha dejado claro si es una novela única o si hay continuación. Preguntaré a la autora por si acaso, quizás se me haya pasado algo. El final es bueno, solo que me ha dejado con un par de interrogantes.

En definitiva, es una obra deliciosa y seguro que, si decides tenerla entre sus manos, endulce tu mente en estos días de verano en los que gustamos de leer buenas novelas en nuestro tiempo libre. Totalmente recomendada, en serio.